¿Tu aire acondicionado consume demasiado?

¿Tu aire acondicionado consume demasiado?

7 cosas que puedes comprobar antes de llamar al técnico

Hay una situación bastante habitual cuando llega el calor:

«El aire acondicionado funciona, pero este mes la factura se ha disparado».

Y antes de pensar que el equipo está averiado, hay varias cosas que puedes comprobar.

No todas las causas de un consumo elevado tienen que ver con una avería. Los hábitos de uso, la temperatura seleccionada, la entrada de calor en la vivienda o incluso el estado de los filtros pueden influir en el funcionamiento del equipo.

Estas son 7 comprobaciones sencillas que merece la pena hacer.

1. Comprueba la temperatura que estás seleccionando

Poner el aire acondicionado a una temperatura extremadamente baja no significa que la vivienda vaya a enfriarse más rápidamente.

De hecho, IDAE recomienda utilizar 26 °C o más como referencia para la refrigeración de una vivienda, siempre teniendo en cuenta las condiciones de confort de cada persona. 

Por eso, si tienes el termostato permanentemente a 20 o 21 °C, prueba a subir progresivamente la temperatura.

Puede que descubras que necesitas mucho menos frío del que pensabas.

2. Mira cuándo y cuánto tiempo está funcionando

No es lo mismo encender el equipo durante unas horas que mantenerlo funcionando durante todo el día.

Antes de culpar al aparato, piensa:

  • ¿Está encendido aunque no haya nadie en casa?
  • ¿Funciona durante toda la noche?
  • ¿Lo enciendes y apagas constantemente?
  • ¿La vivienda recibe mucho sol durante las horas centrales?

Los horarios y las condiciones de la vivienda influyen directamente en la demanda de refrigeración.

3. Limpia los filtros

Esta es una de las comprobaciones más sencillas y, al mismo tiempo, una de las que más fácilmente se olvidan.

IDAE recomienda limpiar periódicamente los filtros del equipo de aire acondicionado. 

Si los filtros están sucios, el equipo puede tener más dificultades para trabajar correctamente.

Consulta siempre las instrucciones del fabricante para saber cómo retirarlos y limpiarlos correctamente.

4. Evita que el calor entre en casa

Hay algo que muchas veces olvidamos:

el aire acondicionado no es lo único que determina la temperatura de una vivienda.

Si durante las horas de más calor tienes persianas levantadas, toldos recogidos y ventanas expuestas directamente al sol, el equipo tendrá que trabajar más para compensar ese aporte de calor.

IDAE recomienda bajar toldos y cerrar persianas para reducir el calentamiento de la vivienda. 

Una medida tan sencilla como controlar el sol puede marcar una diferencia importante en el confort.

5. No abras las ventanas mientras estás refrigerando

Si el aire acondicionado está funcionando y mantienes abiertas las ventanas, estás dificultando su trabajo.

En verano puede ser más interesante ventilar durante las horas más frescas, como la noche o primeras horas de la mañana, y mantener después la vivienda cerrada durante las horas de mayor temperatura. 

6. Observa si el equipo enfría como antes

Aquí aparece una señal que merece atención.

Si notas que el aparato tarda mucho más en enfriar, proporciona menos frío o funciona durante mucho tiempo sin alcanzar la temperatura deseada, puede existir un problema que no se soluciona simplemente cambiando la temperatura del mando.

IDAE señala que una disminución del frío proporcionado puede ser síntoma de una avería o de una fuga de refrigerante. 

En ese caso, lo recomendable es solicitar una revisión profesional en lugar de intentar solucionar el problema por cuenta propia.

7. Si el problema se repite, revisa la instalación

Una cosa es que el aire acondicionado consuma más porque hace muchísimo calor.

Otra diferente es que, en condiciones similares de uso, el equipo haya empezado a funcionar peor o a consumir de forma anormal.

Las instalaciones térmicas están sujetas a requisitos de uso y mantenimiento establecidos por el RITE, y el titular debe procurar su mantenimiento mediante una empresa mantenedora habilitada cuando corresponda. 

Por eso, si después de revisar los hábitos de uso, los filtros y las condiciones de la vivienda el problema continúa, puede ser momento de pedir una revisión.

Entonces, ¿cómo puedo saber si mi aire acondicionado consume demasiado?

No existe una cifra universal que permita decir que un aparato «consume demasiado» sin conocer el equipo, su potencia, las horas de funcionamiento, las condiciones exteriores y las características de la vivienda.

Por eso, no conviene comparar únicamente la factura con la de otra persona.

Una vivienda soleada, mal aislada y con muchas horas de funcionamiento puede tener unas necesidades de refrigeración muy diferentes a las de otra vivienda con buen aislamiento y menor exposición solar.

Lo importante es observar si existe un cambio respecto al funcionamiento habitual del propio equipo.

En resumen

Antes de pensar que necesitas cambiar el aire acondicionado, comprueba:

✔ Temperatura seleccionada
✔ Horas de funcionamiento
✔ Estado de los filtros
✔ Entrada de radiación solar
✔ Ventanas abiertas
✔ Capacidad real de enfriamiento
✔ Necesidad de mantenimiento

A veces el problema está en cómo utilizamos el equipo.

Y otras veces, simplemente, el equipo necesita una revisión.

¿No sabes si el problema está en el equipo, en la instalación o simplemente en cómo lo estás utilizando?

En Tu Último Clic podemos ayudarte a identificar qué necesitas y buscar la solución adecuada sin dar vueltas innecesarias.

Cuéntanos qué te está pasando y vemos por dónde empezar.

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